preTROL                       

(año 2000-2003)

 

Fue en mi época universitaria cuando empecé a diseñar, y fue gracias a mis amigas. Ellas despertaron en mí el gusanillo de “hacernos la ropa”. En un momento dado decidimos montar una marca: primero la llamamos Papúa, pero como el nombre ya estaba registrado (y parecía muy complicado encontrar uno que no lo estuviera) nos inventamos uno rarísimo: Atwöa (con diéresis y todo), y decidimos que se pronunciaría “Atchua”.

Un día juntamos toda la ropa que nos habíamos hecho. Mauro Gil nos hizo unas fotos muy chulas, Esaú Acosta nos prestó su casa de colores para poder hacerlas y su vecina de abajo, una señora muy maja, nos dejó usar sus cuerdas de tender:

Hicimos  una sesión de fotos, que después se convertiría en un catálogo, que más tarde llevaríamos a tiendas para enseñar nuestros diseños (aunque por circunstancias de la vida, no pudimos estar todas juntas en aquella aventura del catálogo).

Las protagonistas de esta historia son: Raquel Congosto, Lucía Sáinz y Carolina Cabello, mis amigas <3 ¡Guardo recuerdos muy bonitos de aquellos primeros pasos, aprendiendo unas de otras y experimentando con cada nuevo diseño!

Uno de nuestros referentes era del pintor vienés Hundertwasser. Nos divertían e inspiraban sus ideas:

"La ausencia de lo hortera (kitsch) hace nuestras vidas insoportables."

"La diversidad de colores trae una mejora, trae el paraíso."

"El anonimato uniforme de la ropa traduce la renuncia de la persona al individualismo, al orgullo de llevar una segunda piel creativa, original, diferente de las demás."

"Los hombres llevan ropas exactamente iguales, homogeneizadoras. Siempre los mismos pantalones grises. Que no son ni negros ni blancos ni verdes ni amarillos, tampoco son unos pantalones rosas o marrones; los pantalones de los hombres son grises."